¿Qué es el menisco?

En pocas palabras; cartílago, este tiene una forma de C y tenemos dos en cada una de nuestras rodillas. El menisco funciona como amortiguador, ayudando a distribuir el peso que recae en la articulación y también ayuda a estabilizar nuestras rodillas.

¿Cómo puedo lesionarme los meniscos?

La lesión del menisco se define como un desgarro de cartílago y puede ocurrir (Entre algunas otras cosas) si pasa lo siguiente:

  • Tuerces o flexionas en exceso tu rodilla.
  • Estas corriendo y te detienes “en seco” y cambias la dirección al correr.
  • Saltas y caes mal, ejerciendo mayor fuerza en tu rodilla.
  • Recibes un golpe en la rodilla haciendo deporte o cualquier otra actividad física.

Síntomas de menisco roto o dañado

Podrás sentir que tu rodilla “truena” o “chasquea” al momento de hacer movimientos, además del dolor que te producirá hacer los mismos o si generas presión en la articulación. Tu rodilla puede inflamarse (hincharse) o inclusive “bloquearse” o “pegarse”. Tus movimientos serán más limitados e inclusive tendrás problemas para ponerte de cuclillas.

Cuidados y tratamiento.

Para aliviar el dolor (temporalmente) y reducir los síntomas le recomendamos lo siguiente:

  • Descansa la pierna en una superficie plana, no ejerza presión sobre la rodilla dañada (ej. mantenerse de pie).
  • Aplica hielo sobre la rodilla por 30 minutos por lo menos 4 veces al día.
  • Comprime la rodilla envolviéndola con un vendaje elástico.
  • De ser posible, recuéstate y eleva tu pierna levantándola por encima de tu pecho, puedes utilizar almohadas o cojines para obtener la posición deseada.

El tratamiento para este padecimiento puede ser muy variable dependiendo de la gravedad de la lesión. Es muy probable que se necesite de una intervención de artroscopia para reparar la lesión, te invitamos a leer más sobre este procedimiento en este artículo de nuestro blog.